Retinopatía Diabética

Ophthalmologist examining boy with slit lamp

¿Qué es la retinopatía diabética?

La retinopatía diabética es una complicación grave de la diabetes.

El riesgo de sufrir retinopatía aumenta con el tiempo de evolución de la diabetes y con su mal control. La elevación prolongada de la glucemia provoca daño vascular, lo que facilita la acumulación de líquido entre las capas de la retina, así como hemorragias, y la formación de vasos sanguíneos anómalos que pueden provocar el desprendimiento de la retina. En la actualidad, la retinopatía diabética es una de las principales causas de pérdida de visión en el mundo occidental.

Síntomas

Los casos leves o sin edema en la mácula pueden no producir síntomas. En casos más avanzados, pueden aparecer moscas volantes o sombras, visión borrosa de forma progresiva, pérdida de visión nocturna o pérdida brusca de visión.

En los casos más graves, puede presentarse dolor e inflamación relacionados con un aumento de la presión intraocular.

¿Se puede prevenir?

Es fundamental realizar revisiones periódicas del fondo de ojo en pacientes diabéticos, dado que, en muchos casos la retinopatía diabética no presenta síntomas hasta que ya se encuentra en un estado avanzado. Se recomienda realizar revisiones anuales de fondo de ojo en todos los pacientes diabéticos.

Existen otros factores que se asocian de forma frecuente a pacientes diabéticos y que pueden acelerar y complicar la retinopatía diabética, por lo cual es importante tenerlos muy controlados. El principal sería la hipertensión arterial y, en un segundo plano, la obesidad, el tabaquismo y el sedentarismo.

Tratamiento

El factor más importante es el buen control de la glucemia, la tensión arterial y el colesterol, junto con las visitas anuales para la detección temprana.

Según el grado de severidad, el tratamiento puede incluir terapia con láser, inyecciones intravítreas de antiinflamatorios y, en los casos más avanzados, puede ser necesario recurrir al tratamiento quirúrgico (vitrectomía).